Y ES QUE AYER ME LLEGO ,COMO TODOS LOS MESES, EL BOLETIN "BLAU DIVISION" Y EN EL ME ENCONTRE EL ARTICULO QUE ESCRIBI SOBRE MI ABUELO....AQUI OS LO DEJO POR SI A ALGUIEN LE INTERESA ECHARLE UN VISTAZO;
LA 13 COMPAÑIA Y SU CAPITAN EN EL VOLJOV
El tren continúa avanzando, lento pero sin pausa, hacia el frente. La oscuridad envuelve todo, la iluminación no esta permitida en los trenes militares y esto dificulta en gran medida el poder dedicar el tiempo del pesado viaje en responder la correspondencia de padres, hermanos y novietas que quedaron en España. A las diez y media de la noche del día 11 de octubre comienzan a movilizarse los ocupantes de los vagones después de un viaje donde el frío ya ha comenzado a hacerse sentir-¡ esto ya es Rusia!-.El tren se detiene en la estación de Dno, al sur del lago Ilmen. Había que comenzar a desembarcar y la falta de luz eléctrica y el hecho de que las precarias infraestructuras de la estación rusa solo permitiesen desembarcar tres vagones a la vez hizo de la operación una tarea tediosa. El desembarco se alarga hasta las cinco de la mañana y el frio, que llega a los 10 grados bajo cero, aprieta de una forma espantosa sobre los guripas, acostumbrados a un clima mas cálido. Entre todo aquel maremagnum de hombres que querían luchar por España se encontraba un gaditano de 31 años que esperaba impaciente, como muchos otros, empezar a combatir. Se trata del Capitán de la 13ª Cía. de acompañamiento del Regimiento de Infantería 269, Rafael Barbudo Duarte, artillero de vocación y luchador por convicción. Un militar que según sus propios compañeros artilleros reunía tres virtudes que muy difícilmente se pueden dar a la vez; simpatía, inteligencia y valor. Todas ellas las demostraría sobradamente durante el tiempo que permaneció en la Rusia de Stalin.
Efectivamente, Barbudo despertaba gran simpatía y afecto entre sus soldados, no en vano siempre tenia una palabra de aliento o un buen consejo para todo aquel que se lo requería. Esta devoción, casi paternal, por aquellos que estaban a su mando ya le había causado graves problemas con alguno de sus mandos, algo que la tropa conocía y valoraba en su Capitán.
A las 7 horas Barbudo se presenta en la estación, hay que preparar el transporte; el ganado continuará por carretera mientras que el personal y el material seguirán por FC. Durante una comida en EM., que comparte con el Cmte. de Estado Mayor Jaime Homar, se entera de que una batería(la 9ª) ha sido bombardeada y de que las operaciones van dando su fruto; Leningrado parece que va a caer y Moscú ha sido rebasado.
La tarde continua con los preparativos para la salida que finalmente se produce a las 19 horas.
La Artillería enemiga comienza a hacerse sentir, los proyectiles comienzan a caer demasiado cerca y el convoy es finalmente alcanzado por lo que se decide hacer alto en Ljuboljady y esperar a que la oscuridad de la noche permita seguir avanzando. Los bosques cercanos están controlados por partisanos que atacan los trenes. Ayer mismo, una de estas partidas, ha atacado a un tren del Rgto. Pimentel creyendo que era de víveres. El asunto se resolvió con un muerto y varios heridos y prisioneros- es nuestra primera acción de guerra y no nos hemos portado mal-. Después de una larga espera el tren puede continuar su viaje, son las 21 horas.
El día 14 por fin se llega a Podbereja, las precauciones son muchas por temor a la aviación, al fuego de Artillería y a los partisanos, pero aun así un impacto de la Artillería Soviética cae debajo de una batea de FC, muy cerca de Barbudo, los heridos son muchos pero por suerte su Unidad no ha sufrido bajas. Comienzan los preparativos, las 8 piezas de la Cía. se encuentran camufladas, esperando, y la Artillería y la aviación enemiga hacen peligrar constantemente la integridad de las mismas. Rafael se presenta al Coronel Esparza quien le dice que esa misma noche se entrara en línea y así,
a las 22 h., comienzan a salir las Secciones. El transporte del material se hace difícil, la fuerte nevada no ayuda y los caballos no andan porque el hielo dificulta su paso. La noche pasa lenta y por fin a mediodía Barbudo finaliza el relevo. La primera Sección queda emplazada en Kotowici, la tercera en Wistriza y la segunda y cuarta en Teremez.
En los días siguientes no mejora la situación: a Barbudo no le gusta su mando, su relación con el Coronel Esparza es muy tensa y no tiene visos de mejora. Por la cabeza le ronda la idea de pedir un traslado, posiblemente a Finlandia, ya que ha oído que algunos oficiales van a ir .Los días siguientes llegan noticias esperanzadoras del frente; parece que éste se ha roto en diversos sectores, Odesa ha sido ocupado y Leningrado parece que también.
El día 18 amanece como los demás, gélido, pero por fin ha llegado el ganado, indispensable para el transporte de las piezas, que viene bastante mal; ocho caballos se han quedado por el camino.
A las 9 de la mañana del día siguiente una Sección de la 6ª Cía. Cruza el río Wolchow y releva a las fuerzas alemanas en la posición “Capitán Navarro”, donde se establece y rechaza hasta en tres ocasiones importantes y nutridos ataques del enemigo.
La situación comienza a mejorar en la tarde del día 20. Barbudo recibe la orden de efectuar el paso del río con la 1ª y 2ª Sección. Las 4 piezas de 7,5 se acercaran al embarcadero para pasar a la orilla oriental del río pero se establecerán en situación de apoyo a las fuerzas de la cabeza de puente, en tanto que no se decida su paso. La marcha desde los emplazamientos de las piezas hasta el punto de paso(sur de Plotsino) es penosísima debido a las condiciones pantanosas del terreno.
A la mañana siguiente Barbudo y la 1ª Sección llegan al río, las bajas temperaturas y la dura marcha han hecho mella en la tropa y el ganado, pero aun así la primera Sección pasa el Wolchow, no sin dificultad pues el fango les llega hasta las narices. Barbudo permanece en el punto de paso esperando la llegada de la 2ª Sección que por fin aparece al atardecer, vienen reventados y se decide esperar a las primeras luces del alba para pasar el río. Las hogueras comienzan a dejarse ver, la espesa niebla y la proximidad al río permiten esta pequeña licencia. Los que allí debían pasar la noche estaban orgullosos de que su Regimiento comenzase la ofensiva y la hazaña del Tte. Escobedo y de su Sección en la toma y defensa de la posición, conocida como”Capitán Navarro”, hacia que el espíritu combativo de los que se reunían en torno al fuego no decayese.
A Rafael le pareció “curioso” el viaje en balsa, río abajo, con las dos piezas de 75mm. de la 2ª Sección. El desembarco se produce en Russa, donde la 1ª y 2ª Sección se unen. En ese momento Barbudo se ve en apuros ya que coincidiendo con el relevo de la Infantería, los rusos se han posicionado a unos 150 metros del observatorio; rápidamente Rafael solicita el apoyo de una Sección de Infantería y consigue rechazar al enemigo sin mayores problemas.
Durante la tarde el tiro de las cuatro piezas de 7,5 se concentra sobre un bosque cercano donde unos nidos enterrados impedían la progresión de la operación. El fuego artillero no era suficiente para acallar las constantes ráfagas y el Tte. Jaime Galiana se lanza junto a unos 30 voluntarios de su Sección a la caza de la ametralladora Soviética. No habían pasado ni diez minutos cuando los hombres de Galiana regresan con su Tte. y un cabo de dicha Sección de Asalto muertos por una ráfaga. Pero la ametralladora había caído y la valentía demostrada en la acción desmoralizo al enemigo y motivo a las fuerzas españolas, que ya empezaban a sentir el calor de la batalla.
Por la noche un fuerte “cacao” despierta a Barbudo y a todos aquellos que se encuentran “maldurmiendo” en Russa ; el enemigo se ha colado en las posiciones propias del pueblo de Sitno( a unos 2 Km. al sur) y es preciso actuar con rapidez. Las dos Secciones al mando de Barbudo, a pesar de recibir fuego de fusilería del enemigo, abren fuego sobre las reservas enemigas que intentaban también penetrar en la posición. Se inicia una dura lucha en el pueblo de Sitno, donde se encuentran el 2º Bón. del 269 y la 1ª y 3ª Cías. del 1º Bón. del mismo regimiento; la batalla se libra cuerpo a cuerpo y en la mas absoluta oscuridad. El caos es total. Entre continuas explosiones de las granadas de mano se oyen los amenazadores gritos de los españoles( mas tarde adoptados como táctica de combate) y los lamentos de los heridos. El II Bón, se cubriría de gloria por el heroísmo demostrado en la defensa de sus posiciones.
En la retirada, los atacantes son perseguidos por el fuego de las piezas de Barbudo, esto los pone en desorden y les causa numerosas bajas.
Con objeto de ayudar a las fuerzas que se baten en el pueblo de Sitno, y al no poder hacerlo desde su actual emplazamiento en Russa, Barbudo ordena avanzar con las piezas a brazo a la 1ª y 2ª Sección de la 13ª hacia nuevas posiciones mas cercanas al punto probable de ataque, protegidos por una patrulla de exploración que él mismo organiza con soldados de su propia Cía. logrando pasar entre el enemigo no sin antes sufrir numerosas bajas, hombres que quedan tendidos en la llanura rusa sin que nadie se detenga a rezar una oración por ellos, pero la prontitud del traslado lo exige. Mas tarde, cuando todo vuelva a la “relativa calma” de la guerra, ya habrá tiempo de pedir por el alma de estos valientes que con su valor demostrado en la batalla ya se habían ganado el cielo con creces. Finalmente cumplen el objetivo marcado y entran en posición en las proximidades del pueblo. Las dos secciones reciben nutrido fuego de Artillería y mortero pero aun así las piezas de Barbudo no callan, algo que eleva la moral de las tropas que heroicamente se baten a golpe de bayoneta con las fuerzas de ataque rusas.
Rafael se encontraba en el improvisado observatorio situado en una isba que, por su excelente situación, permitía ver una gran extensión del terreno donde se llevaba a cabo la batalla dirigiendo el tiro de sus 4 piezas de 7,5. Con las primeras luces del amanecer se pudo constatar que los rusos se encontraban a menos de 100 metros del observatorio, el cual, ya habían rebasado. Los artilleros que allí se encontraban no podían reprimirse y pedían a su Capitán el pasar a un ataque mas directo, la situación era propicia para un ataque a la granada, mas brillante y propio del soldado español . Barbudo se impuso a sus propios deseos y a los de su tropa y ordeno continuar el fuego de sus piezas cooperando de esta forma a la reducción y captura de los últimos focos rusos que huían de la implacable infantería española.
La inteligente decisión de Barbudo permitió capturar a un gran numero de rusos y hacer mas daño que con el deseado ataque a la granada. El total de bajas que se calcula al enemigo fue de unos 700, además de gran cantidad de armamento apresado por las tropas españolas.
Las heroicas acciones llevadas a cabo entre los días 14 de octubre de 1941 al 8 de diciembre de 1942 dieron lugar a la concesión de la Medalla Militar Colectiva a favor del 2º Batallón ,1ª Compañía, 13ª Compañía y Sección de asalto del Regimiento de Infantería nº 269 (Regimiento Esparza)
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